Senderos para todos, senderos para siempre: Cómo los senderos promueven la salud mental positiva
Imagina que estás en tu sendero favorito en un hermoso día de verano en Colorado. Tu atención se centra en las vistas de la montaña, el sol brillando en los altos álamos, la suavidad de la tierra bajo tus pies o en el neumático de tu bicicleta, y el sonido de los pájaros cantando. Estás completamente absorto y presente en el sendero y con la naturaleza. No quieres estar en ningún otro lugar del mundo excepto allí y ahora. Olvidas por completo todas tus preocupaciones y el mundo ajetreado en el que vivimos, sin pensar en estas cosas ni por un segundo.
El sendero te ha llevado a tu estado de fluidez. Simplemente imaginarte en el sendero y en la naturaleza, más que probablemente, te hace más feliz. ¿Estás sonriendo ahora mismo?
Los senderos tienen muchos beneficios para nuestra comunidad, incluidos los económicos, de transporte, de habitabilidad, de conservación y ambientales. Pero el beneficio más impactante que los senderos nos brindan puede ser para nuestra salud, tanto física como mental.
Los senderos nos conectan con la naturaleza. Pasar tiempo en la naturaleza se ha relacionado con muchos resultados positivos para la salud mental, que incluyen una mejor concentración, menor estrés, mejor estado de ánimo y un menor riesgo de desarrollar una afección de salud mental. Además, la evidencia de investigación muestra que el contacto con la naturaleza se asocia con aumentos en la felicidad, el bienestar subjetivo, el afecto positivo, las interacciones sociales positivas y un sentido de significado y propósito en la vida, así como con disminuciones en el malestar mental.



